Cuenta privada no es lo mismo que cuenta segura
Poner el perfil en privado es el primer paso, pero deja fuera ajustes que importan tanto o más: mensajes, etiquetas, ubicación, descargas y sugerencias de contacto.
"Ya la tiene en privado" es la respuesta habitual cuando preguntamos por la configuración. Es un buen primer paso y deja fuera a la mayoría de desconocidos. Pero hay al menos cinco ajustes más que suelen quedarse abiertos.
1. Quién puede enviar mensajes
Es el más importante y el que casi nadie revisa. En varias plataformas, un perfil privado sigue pudiendo recibir solicitudes de mensaje de cualquiera. Ahí es donde empieza la mayoría de los contactos no deseados.
Ajuste recomendado: que solo puedan escribir las personas a las que sigue.
2. Sugerencias de cuentas similares
Las plataformas sugieren perfiles parecidos a otros usuarios. Si está activado, la cuenta de un menor puede aparecer recomendada a personas con las que no tiene ninguna relación.
Ajuste recomendado: desactivar la sugerencia del perfil a otras cuentas.
3. Ubicación
Doble revisión aquí. Por un lado, la etiqueta de ubicación en las publicaciones. Por otro —y más relevante—, los permisos de ubicación del propio sistema operativo. Una app que no necesita ubicación no debería tenerla concedida "siempre".
Ajuste recomendado: ubicación en "preguntar" o "nunca", y nunca "siempre".
4. Etiquetas y menciones
Cualquiera puede etiquetar a un menor en una publicación o comentario, arrastrando su perfil a contextos que no controla.
Ajuste recomendado: aprobación manual de etiquetas, y menciones limitadas a seguidores.
5. Descargas y reutilización de contenido
Muchas plataformas permiten que otros descarguen los vídeos publicados o los reutilicen en sus propias creaciones. Una vez descargado, el contenido escapa por completo del control de la cuenta original.
Ajuste recomendado: descargas desactivadas y reutilización limitada.
Cómo hacerlo sin que se convierta en un conflicto
El error clásico es coger su móvil y cambiar los ajustes por sorpresa. El resultado es predecible: los revertirá esa misma tarde y aprenderá a no dejar el móvil a la vista.
Funciona mucho mejor hacerlo juntos, explicando qué hace cada opción y por qué. Dos ventajas: sabrá revertirlo, sí, pero también sabrá lo que está revirtiendo; y en el 90 % de los casos, cuando entienden qué implica cada ajuste, están de acuerdo.
Una fórmula que funciona en las sesiones: "vamos a mirarlo tú y yo, y si algo te parece exagerado, lo discutimos". Da margen de negociación en lo accesorio y permite ser firme en lo importante.
Revisión periódica
Las aplicaciones cambian sus ajustes con frecuencia, y una actualización puede reactivar opciones que estaban desactivadas. Merece la pena revisarlo un par de veces al año, al empezar el curso y después de Navidad.
En la biblioteca de recursos tienes la guía completa con las rutas exactas de cada plataforma, en formato imprimible.