«Van a prohibir las redes a los menores de 16»: en qué punto está realmente y qué puedes hacer mientras tanto
La ley se anunció, se aprobó como proyecto y sigue en tramitación: hoy no hay ninguna prohibición en vigor. Qué contempla, qué no va a resolver aunque se apruebe y las cinco medidas que sí funcionan desde esta noche.
Es probablemente la frase más repetida este curso en las puertas de los colegios: «van a prohibir las redes sociales a los menores de 16». Y en muchas casas ha tenido un efecto concreto: esperar. Esperar a que la ley resuelva lo que ahora mismo cuesta discutir cada noche.
Conviene poner las cosas en su sitio, porque la diferencia entre lo anunciado y lo aprobado es grande, y la espera tiene un coste.
En qué punto está realmente
El 25 de marzo de 2025 el Consejo de Ministros aprobó el Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales y lo remitió a las Cortes. En septiembre de 2025 el Congreso dio luz verde a su tramitación al rechazar la enmienda a la totalidad presentada por el Grupo Parlamentario Vox, y a partir de ahí siguió el recorrido parlamentario ordinario: plazo de enmiendas, comisión y paso por el Senado.
En febrero de 2026, el Gobierno anunció además la intención de elevar a 16 años la edad de acceso a las redes sociales y de exigir a las plataformas sistemas de verificación de edad realmente eficaces, no un simple formulario donde se teclea una fecha de nacimiento.
Qué contempla el proyecto
Estas son las medidas que más afectarían a la vida diaria de una familia:
- Edad mínima de registro en redes sociales a los 16 años, frente a los 14 actuales.
- Verificación de edad exigible a las plataformas, en lugar de la declaración voluntaria de hoy.
- Control parental gratuito y de serie en los dispositivos: los fabricantes tendrían que incorporarlo activado, no como un extra que hay que buscar.
- Prohibición del acceso de menores a mecanismos aleatorios de recompensa de pago en videojuegos: las cajas de botín, los sobres y las gachas.
Esa última medida conecta con algo que sí ha ocurrido ya. En marzo de 2026 PEGI reformó su sistema de clasificación: desde junio, cualquier juego que venda objetos aleatorios de pago recibe como mínimo un PEGI 16. Por eso el juego de fútbol de EA, que durante años fue PEGI 3, ha pasado a PEGI 16. Ese cambio no depende de ninguna ley española y ya está aplicándose.
Qué no va a resolver una prohibición
Aun cuando la norma se apruebe, hay tres cosas que conviene no dar por cubiertas:
- WhatsApp probablemente quede fuera. Se considera un servicio de mensajería, no una red social. Y es donde ocurren la mayoría de los conflictos que acaban activando un protocolo escolar: el grupo de clase, el grupo paralelo, la foto que se reenvía.
- Los videojuegos no son redes sociales. Roblox, Fortnite o Minecraft seguirán teniendo chat. Y Discord, que es donde se traslada la conversación que empieza en el juego, tampoco encaja en la categoría.
- Una edad mínima no es una edad segura. WhatsApp permite cuentas desde los 13 años en la Unión Europea desde 2024. Que algo esté permitido no significa que convenga a esa edad, ni sin acompañamiento.
Qué sí se puede hacer hoy
Ninguna de estas cinco medidas depende de que se apruebe nada. Son las que más cambian las cosas, por orden de esfuerzo:
- Quitar el método de pago guardado del móvil, la consola y la tienda de aplicaciones. Un minuto, y evita la mayoría de los sustos con las cajas y los sobres.
- Revisar quién puede añadirle a grupos de WhatsApp y limitarlo a sus contactos. Es el ajuste con mejor relación entre esfuerzo y resultado de todos.
- Comprobar si comparte su ubicación. En Snapchat, el mapa la muestra en tiempo real y muchos menores lo tienen activo sin haberlo decidido conscientemente.
- Preguntar si usa Discord. Es el eslabón que más se pasa por alto: la conversación empieza en el juego y sigue allí, sin filtro ni moderación.
- Acordar la regla que sostiene todo lo demás: «si alguien te incomoda, te pide algo o te propone seguir hablando en otro sitio, me lo cuentas, y contármelo no te va a costar el móvil».
Esa última no es una medida técnica y es la más eficaz que existe. Un menor que teme perder el dispositivo por contar un problema no cuenta el problema, y entonces ninguna configuración —ni ninguna ley— sirve de nada.
Para los centros educativos
Merece la pena decirlo en las reuniones de familias de este trimestre, porque la confusión es generalizada: la ley está en trámite, no en vigor, y la protección real de aquí a que se apruebe sigue dependiendo de lo que se haga en casa. Anticiparlo evita el «pensaba que ya estaba prohibido» de dentro de unos meses.
Fuentes
- Consejo de Ministros, aprobación del Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, 25 de marzo de 2025.
- Ministerio de la Presidencia: el Congreso da luz verde a la tramitación de la ley, 10 de septiembre de 2025.
- Texto del proyecto de ley publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales.
- PEGI, nuevos criterios de clasificación aplicables desde junio de 2026.